n.n de mis obsesiones y otras costumbres raras n.n: telefono
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martes, 7 de junio de 2011

de los audifonos y como te separan del mundo

Luego de un arduo día de trabajo en la escuela, para variar siento el cansancio en todo el cuerpo y mis párpados parecen no entender que solo debemos dormir 8 horas al día y no 12. Dormida en el bus casi roncando casi soñando mi cabeza rebota contra la ventana y mis lentes están en peligro de extinción por semajante presión contra el vidrio. Pero estoy dormida que es lo que necesito.

De repente unas risas escandalosas se oyen desde atrás del bus amarillo.
"Esas estúpidas" pienso y las volteo a ver con toda la molestia del mundo en los ojos,
ni si quiera lo han notado. No me gusta que la gente sepa que me cae mal. Es mejor así.

Ya despierta y sin poder dormir porque el ataque de "alegría" de las niñas durara aproximadamente unos 10 minutos decido utilizar el arma mas poderosa que tengo para escapar aparte de dormir.

Saco mi celular de la bolsa del pantalón y mis audifonos de la mochila. Conecto los audifonos si los conecto, me pongo los audifonos si me los pongo, enciendo la radio o el reproductor de música si lo enciendo y de repente ya no estoy ahí.

Una persona con audifonos es alguien a quien de no ser necesario no estaría en ese lugar, o que preferiría estar en otro lugar antes que ahí.

Recuerdo una conversión con mi mama acerca de que mi papa usaba su walkman (entiendase aquellos aparatos donde podía uno poner un casett o escuchar la radio) para alejarse de la gente.

Si la gente ve que tenes los audifonos puestos nadie te va a hablar. Nadie te preguntara la hora, ni te dirá "que trafico el q hay sobre la san juan verdad?" ni te dirá "hola ¿como te llamas?".
Nadie se acercara a ti.

Las risas de las niñas se ahogan bajo el fuerte sonido de la música que llevo en mi celular. Puede variar tanto como yo guste. Puedo escuchar casi cualquier cosa con tal de no escucharlas a ellas y sus estupideces. Hay quienes pensaran "tan amargada, como ella esta triste quiere que todos estén tristes". Puede que tengan razón si se tratara de alguien mas. Pero no conmigo. No me molesta tanto que otra gente sea feliz (despues de todo ni las conozco no hay razón para tenerles envidia) en especial porque es gente que es feliz o que se ríe por estupideces tales como que en una graduación de la universidad le tiraron un zapato a uno de los graduandos para que las volteara a ver....

¿Como poder envidiar la falta de sensatez de esas niñas? No gracias prefiero ser infeliz a ser tan estúpida.

Mis audifonos siempre van conmigo, nunca se cuando los vaya a necesitar para alejarme de gente con la que no quiero tener nada que ver. Son un escape a otro mundo y lejos de la realidad.

viernes, 11 de febrero de 2011

De lo buena que soy cuando me asaltan

Créanme cuando les digo que en lo ultimo en lo que estaba pensando escribir en el blog hoy era sobre esto.
Hoy salí muy tranquila de mi lugar de estudio pensando en ir a dormir un poco y ayudar a mi hermana a hacer maletas para un viaje que tiene el fin de semana.
Vi un bus de la ruta que yo tomo, me pareció extraño que fuera tan vació pues por lo regular van atascados de gente. Aun así no hice caso y me permite aprovechar la situación para ir sentada en uno de los sillones.
Todo el recorrido estuve un tanto atenta a lo que sucedía en el bus, por lo mismo de que estuviera tan vació. Ya en otras ocasiones me han asaltado, creo que esta es la cuarta vez que me sucede.
La primera fue en un bus cuando tenia 14 años y toda mi familia iba en el bus. Gracias a Dios en esa ocasión no se fijaron que llevaba la bolsa escondida entre los pies pues ahí llevaba la cámara de fotos de la oficina de mi mamá.
La segunda vez fue camino a mi casa llegando a la colonia donde vivo, un tipo en moto se paro a la par mía y me dijo algo que no entendí. Le hice cara de "What?" y me lo repitió mas fuerte y claro: -Dame el teléfono o te pego un balazo. -y se toco la bolsa del pantalón. Abrí mis ojos sorprendida y le entregue el aparato celular.
La tercera, y la mas dolorosa debo admitir, fue mas o menos en marzo del año pasado cuando regresaba de la escuela a eso de las 5 de la tarde. En esa ocasión el bus venia mas lleno y aunque el tipo que se sentó junto a mi me dio mala espina lo único que hice fue regañarme a mi misma por juzgar a la gente por su aspecto. MALA IDEA. El tipo era un ladrón y junto con el había otros tres en el bus. Al ver que mi teléfono no era nada especial decidió quitarme mi mochila con todos mis preciados tesoros: mi estuche, mi agenda, mis crayones, usb, trastos de comida vacíos, partituras.
Ese día llore mucho porque aunque no eran cosas de valor monetario si lo eran de valor sentimental.
Regreso al relato de hoy. A pesar de la inquietud que tenia sobre por qué el bus iba tan vació dicidí no prestarle demasiada atención. Tengo que agregar que estos últimos días he estado manejando situaciones que me tienen con los nervios alterados, por lo que pensé mi psicosis de que iba a asaltar el bus era solo cuestión mía.

Bien leí el otro día que una corazonada de un virgo vale mas que mil planteamientos de todos los demás signos juntos.
Ya cuando me tenia que bajar del bus, un joven-adolescente no mayor que yo se sento junto a mi. Le pedí permiso para pasar y me lo negó.
"Esperáte hombre, dame el teléfono o te quedas aquí,
no vayas a gritar ni a hacer bulla" - me dijo el infeliz.
Tomando en cuenta mi historial de asaltos entenderán que lo ultimo que iba a hacer yo era armar un escándalo por lo que la instrucción de no vayas a gritar ni a hacer bulla fue casi un insulto a mi persona.
Con un suspiro abrí mi mochila y ahí estaba mi preciado teléfono "caro" como yo lo llamaba. Lo odioso de pensar es que tengo dos teléfonos uno "barato" y uno "caro". Y hoy, para mi mala suerte decidí llevarme el "caro". Lo tome fuerte con mi mano derecha y se lo extendí al muchacho que vigilaba nervioso el resto del autobús.
¡Hay que vergüenza admitir que vivo en un país donde te tenes que hacer a la idea de entregar tus cosas al que te amenace un cualquier momento!
Lo agarro y se lo dio a otro muchacho que iba sentado en el sillón de atrás, me dio permiso y baje del bus...

Agrego a todo este que este año 2011 ha sido muy cruel conmigo, en resumen, perdí un grado y mi sueño de graduarme con mi promoción lo que me ha causado problemas familiares, también con mis maestros y que ha repercutido en mi salud mental, y ahora cuando todo parecía marchar bien nuevamente, le entrego como premio al mas cobarde de los jóvenes mi teléfono a cambio de mi vida.
¡Y juro que con todo esto que me ha pasado hasta pensé en no entregárselo y dejar toda esta mierda de vida que me ha caído encima!

Yo se que hay cosas peores en el mundo, pero como me dijo mi psicóloga hace ya casi 10 años.
"Cada quien vive la realidad a su manera. Para algunos la realidad es vivir sin sus padres, tener enfermedades, trabajar para poder comer, tener todo el dinero del mundo, vivir entre lujos y otras muchas situaciones buenas y malas. Tienes derecho a llorar cuando tu realidad se ve muy dura, no la compares con la de los demás por que no es esa tu realidad, es la de ellos. Por eso, si estas sufriendo, llora ahora y después seguí con tu vida que todo se arregla en su momento."